martes, junio 26, 2007
Un poco de ti
Quiero preguntarme por qué la vida es como es y por qué nos dejamos engañar a menudo por nuestros ojos cuando este corazón que llevamos dentro nos grita la verdad. El errar del ser humano dejándose arrastrar por las impresiones juega un papel importantísimo en el desarrollo de la vida y la toma de desiciones, en los momentos vividos antes o después de atreverse a juzgar apresuradamente, en lo que terminamos siendo como seres humanos a largo y a corto plazo.
No suelo hacer caso de los disfraces de las personas y de los mundos que muchos mostramos por los pasillos: a veces te sientes expuesto y es entendible querer huir tapándose la cara con las manos. Sin embargo, en el último tiempo, me he dado cuenta de la hermosura de los mundos internos de algunas personas, y de lo importante que es mostrarnos como somos sin miedo a nada, sin miedo a ser descubiertos amando o disfrutando del viento que mece las copas de los árboles que hay en el bosque. Quizás, si aprendemos a quitar las hojas secas del suelo y dejamos ver la tierra mojada con brotes verdes de la madre tierra, nuestro corazón se sobreponga al sentido de los colores.
Vivir en tan simple como vivir, para mi, casi un sinónimo de amar.
Gracias a todos y a todas los que me han mostrado el universo que llevan dentro, mi vida es distinta gracias a ustedes.
(Dedicado especialmente a Cristian y Karina)
No suelo hacer caso de los disfraces de las personas y de los mundos que muchos mostramos por los pasillos: a veces te sientes expuesto y es entendible querer huir tapándose la cara con las manos. Sin embargo, en el último tiempo, me he dado cuenta de la hermosura de los mundos internos de algunas personas, y de lo importante que es mostrarnos como somos sin miedo a nada, sin miedo a ser descubiertos amando o disfrutando del viento que mece las copas de los árboles que hay en el bosque. Quizás, si aprendemos a quitar las hojas secas del suelo y dejamos ver la tierra mojada con brotes verdes de la madre tierra, nuestro corazón se sobreponga al sentido de los colores.
Vivir en tan simple como vivir, para mi, casi un sinónimo de amar.
Gracias a todos y a todas los que me han mostrado el universo que llevan dentro, mi vida es distinta gracias a ustedes.
(Dedicado especialmente a Cristian y Karina)
miércoles, junio 13, 2007
No te vayas.
No puedo entender por qué.
Recuerdo que pensé en decirle lo siguiente:
Mira, te propongo algo...¿Caminemos?, ¿conversemos?, ¿O te quieres sentar?. No, mejor quedémonos de pie, porque así podemos salir corriendo y huir.
Alguien parado en el balcón. Miraba yo desde abajo y como no tenía mis lentes no podía distinguir bien su fisonomía. Me llamó con voz distorsionada y decidí subir lentamente las escaleras. Pretendía quedar a escasos metros para poder captar absolutamente todo lo que se encontraba cerca de mi, sin embargo, aquel aroma siempre me manipuló, nunca me dejó mantener la distancia, y aunque estaba insegura y temblorosa me acerqué dejándome llevar, deteniéndome a su lado, y entonces, sentí su olor con una fuerza desagarradora. Sin mirarme siquiera, me dijo: Mira, te propongo algo...¿vamos a aquel lugar?, ¿conversemos?, ¿O te quieres sentar?. No, mejor sólo caminemos en silencio, ayuda mucho más conmigo y contigo.
Para que voy a mencionar que no entendía nada, usted bien sabe que yo nunca entiendo nada, usted bien sabe que yo soy como soy...no lo puedo evitar. Bueno, como le contaba, no entendí, y como no estabamos hablando el mismo idioma pese a ser habitantes del mismo pensamiento, recordé el viaje de hace algunos minutos. ¡Como la observé todo el camino! ¡Que ganas de pintar su melancolía! ¡Quería pensar en esto que le envio y no podía!...quien sabe que cosas pasaban por su mente, bendito quien exprese su llanto...vaya mujer...
Cuando volvi a la realidad, a aquel mundillo de sonrisas, el esperaba una respuesta con una mirada que nunca había visto antes, y claro está, aquello se debía a que nunca antes observé sus ojos como aquella vez, con la minuciosa inspección de aquellos retardados segundos. Guardé las palabras ya que en realidad no tenía idea cuales ocupar, no despegué mis labios, sólo veía sus ojos y me perdía en tanto en el alma de este insólito personaje que me rodeaba y me robaba la vida a cada momento. Se volteo cuando yo lloré, camino unos pasos y me gritó que podía irme, que cerca pasaba el tren que me dejaba en mi casa.
Qué tipo mas extraño, ¿No cree usted?. Luego solo seguí instrucciones. Me quedé detenida en la orilla del camino, tomando agua con una botella que olía a tierra mojada, esperando que pasara mi amiga para que me ayudara a encontrar la estación, para no perderme mientras la inercia me carcomía completa. Cuando llegó por fin me dejó arriba del vagón, se despidió y se fue a despertar. Y es raro como funciona la mente: en cuanto estuve sola escuchando el ruido de la noche recordé las palabras que me dijo mientras yo pensaba en la mujer que miraba por la ventana.
"Mira, te propongo algo, acabemos con el silencio y con los minutos, acabemos con esta historia de una vez, acabemos con nosotros...¿Quieres bailar disfrazada?."
_____
Es un poco raro todo esto, es extraño lo que escribí arriba.
Hace frío, mucho frío.
Recuerdo que pensé en decirle lo siguiente:
Mira, te propongo algo...¿Caminemos?, ¿conversemos?, ¿O te quieres sentar?. No, mejor quedémonos de pie, porque así podemos salir corriendo y huir.
Alguien parado en el balcón. Miraba yo desde abajo y como no tenía mis lentes no podía distinguir bien su fisonomía. Me llamó con voz distorsionada y decidí subir lentamente las escaleras. Pretendía quedar a escasos metros para poder captar absolutamente todo lo que se encontraba cerca de mi, sin embargo, aquel aroma siempre me manipuló, nunca me dejó mantener la distancia, y aunque estaba insegura y temblorosa me acerqué dejándome llevar, deteniéndome a su lado, y entonces, sentí su olor con una fuerza desagarradora. Sin mirarme siquiera, me dijo: Mira, te propongo algo...¿vamos a aquel lugar?, ¿conversemos?, ¿O te quieres sentar?. No, mejor sólo caminemos en silencio, ayuda mucho más conmigo y contigo.
Para que voy a mencionar que no entendía nada, usted bien sabe que yo nunca entiendo nada, usted bien sabe que yo soy como soy...no lo puedo evitar. Bueno, como le contaba, no entendí, y como no estabamos hablando el mismo idioma pese a ser habitantes del mismo pensamiento, recordé el viaje de hace algunos minutos. ¡Como la observé todo el camino! ¡Que ganas de pintar su melancolía! ¡Quería pensar en esto que le envio y no podía!...quien sabe que cosas pasaban por su mente, bendito quien exprese su llanto...vaya mujer...
Cuando volvi a la realidad, a aquel mundillo de sonrisas, el esperaba una respuesta con una mirada que nunca había visto antes, y claro está, aquello se debía a que nunca antes observé sus ojos como aquella vez, con la minuciosa inspección de aquellos retardados segundos. Guardé las palabras ya que en realidad no tenía idea cuales ocupar, no despegué mis labios, sólo veía sus ojos y me perdía en tanto en el alma de este insólito personaje que me rodeaba y me robaba la vida a cada momento. Se volteo cuando yo lloré, camino unos pasos y me gritó que podía irme, que cerca pasaba el tren que me dejaba en mi casa.
Qué tipo mas extraño, ¿No cree usted?. Luego solo seguí instrucciones. Me quedé detenida en la orilla del camino, tomando agua con una botella que olía a tierra mojada, esperando que pasara mi amiga para que me ayudara a encontrar la estación, para no perderme mientras la inercia me carcomía completa. Cuando llegó por fin me dejó arriba del vagón, se despidió y se fue a despertar. Y es raro como funciona la mente: en cuanto estuve sola escuchando el ruido de la noche recordé las palabras que me dijo mientras yo pensaba en la mujer que miraba por la ventana.
"Mira, te propongo algo, acabemos con el silencio y con los minutos, acabemos con esta historia de una vez, acabemos con nosotros...¿Quieres bailar disfrazada?."
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Es un poco raro todo esto, es extraño lo que escribí arriba.
Hace frío, mucho frío.
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